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UN APLAZADO Habla Friedt

Autor del poema: Baldomero Fernández Moreno
De pronto, como un breve latigazo, 12
mi nombre, Friedt, estalló en el aula. 11
Yo me puse de pie, y un poco trémulo 12
avancé hacia la mesa, entre las bancas. 13
Era el examen último del curso 12
y al que tenía más miedo: la gramática. 12
Hice girar resuelto el bolillero 12
Las dieciséis bolillas del programa 11
resonaron en él lúgubremente 11
y un eco levantaron en mi alma. 11
Extraje dos: adverbio y sustantivo. 11
Me dieron a elegir una de ambas 12
y elegí la segunda. —¿Y qué es el nombre? 12
díjome uno y me asestó las gafas. 12
Sentí luego un sudor por todo el cuerpo, 13
se me puso la boca seca, amarga, 12
y comprendí, con un terror creciente 10
que yo del nombre no sabía nada. 10
Revolvía allá adentro, pero en vano, 13
me quedé en absoluto sin palabras. 12
Y empecé a ver la quinta en qué vivíamos: 13
el camino de arena, cierta planta, 12
el hermano pequeño, mi perrito, 11
el té con leche, el dulce de naranja, 12
¡qué alegría jugar a aquellas horas! 12
Y sonreía mientras recordaba. 8
—¡Pero señor —rugió una voz terrible—, 12
el nombre sustantivo, una pavada!— 12
Tiré a la realidad: sobre la mesa 12
los dedos de un señor tamborileaban, 12
cabeceaba blandamente el otro, 11
el tercero bebía de una taza. 11
Hacía gran calor. Yo tengo una 10
cara redonda, simple, colorada, 11
los ojos grises y los labios gruesos, 10
el pelo rubio, la sonrisa clara. 11
Yo quería jugar, no dar examen 10
darlo otro día, sí, por la mañana... 11
Se me nubló la vista de repente, 11
los profesores se me borroneaban, 11
adquirió el bolillero proporciones 12
gigantescas, fantásticas, 8
oí como entre sueños: Señor mío, 10
puede sentarse... —Y me llené de lágrimas. 12

Análisis métrico

44 Versos
11.3 Media silábica
499 Sílabas totales