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SONETO

Autor del poema: Mario Carvajal
Un soplo que venía de lo alto honda llama 14
infundió en los oscuros canales de mis huesos; 15
y supe del dolor de arcanos embelesos, 13
y gusté el voluptuoso martirio del que ama. 14
El fuego que en su gruta mi corazón inflama 15
ciñome en una ardiente constelación de besos; 16
sentí en mi ser los signos de la elección impresos; 16
mudado en lunas místicas vi el sol de mi oriflama. 18
Largos días mi boca pegada estuvo al filo 15
—ceniza y miel— del ánfora profunda de la muerte; 15
midió mi ojo el vórtice del abismal asilo. 16
Mas el mudo relámpago de Dios prendió mi tea, 14
y de mi avara sombra alzó el Señor el fuerte 15
monte en que ahora a su hálito mi espíritu flamea. 19

Análisis métrico

14 Versos
15.4 Media silábica
215 Sílabas totales