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SALTO DEL GUAIRÁ

Autor del poema: Victorino Abente y Lago
Canindeyú gigante! Absorto veo 11
Cumplido mi deseo. 6
Ante tu majestad, turba y oprime 11
El peso del asombro el alma mía, 11
Y está mi fantasía 6
Postrada ante el altar de lo sublime. 13
Un tiempo aquí también desde estas breñas, 13
Viendo cómo despeñas 7
Por el agrio talud de la montaña 11
Tu tremendo caudal arrebatado, 11
Te contempló, admirado, 8
El eminente Azara, honor de España. 14
¡Qué soberbio espectáculo grandioso! 12
Ni el mar tempestuoso 7
Tan arrogante poderío ostenta, 11
Cuando yergue sus hondas encrespadas, 11
Y en las acantiladas 7
Costas con alto frémito revienta. 11
Inmensa mole de aguas despeñadas 12
En rugientes cascadas. 7
Densas brumas, corrientes que se embisten, 12
Furiosos remolinos, grandes bloques 11
Que los constantes choques 7
De las olas, inmóviles, resisten. 11
Peñascos en el hondo precipicio, 11
Sacados de su quicio, 7
Restos de murallones que cayeron, 11
Profundas torrenteras y salidas 10
Que las rocas vencidas 7
A las triunfantes aguas concedieron. 11
Únense impetuosas las corrientes 11
De todos los torrentes, 7
Y atacando con ímpetu bravío 10
El peñascoso cauce que se estrecha, 12
Se arroja por la brecha 8
En tremenda avalancha todo el río. 12
Invencible titán, que sin reposo 11
Batalla poderoso 7
Los basálticos diques destruyendo, 11
¿Cuántos siglos habrá que estás luchando 12
Y sin cesar bramando 6
Con ronca voz de pavoroso estruendo? 12
Con la indómita acción del formidable 13
Poder incontrastable 7
Que tu raudal precipitado encierra 12
En rápido y furente torbelino, 11
Te has abierto camino 8
Destrozando la espalda de la sierra. 12
¡Cuán grande te contemplo y sorprendente, 11
Luciendo el esplendente 8
Manto que arrastras de albicante espuma, 14
Y los nimbos de fúlgida belleza 10
Que sobre tu cabeza 7
Dibuja el sol en la flotante bruma! 12
En la vasta extensión de la comarca 12
Que fragoroso abarca 8
El eco atronador de tu bramido, 12
Ahuyentadas las aves y las fieras, 11
Lejos de tus riberas, 7
Pávidas buscan silencioso nido. 11
Embebido en el sublime encanto 12
De admiración y espanto 8
Que infunde tu grandeza prepotente, 12
Parece que me arrastra el turbulento 13
Furioso movimiento 7
Que lleva despeñada tu corriente. 11
¿Tendrá término un día tu carrera 11
Tumultuosa y fiera? 6
¿O siempre bramador, siempre iracundo 12
En ese arrebatado movimiento 12
De tu despeñamiento 7
Durarás tanto como dure el mundo? 12
Edades pasarán y más edades, 10
Y éstas, hoy, soledades 7
Irán poblando las futuras gentes 11
En sucesión continua, interminable, 12
Y tú, siempre incansable, 7
¡Tronando en estas ásperas rompientes! 12
Yo, que a inmortalizar mi nombre aspiro, 14
Con envidia te miro; 7
Mi pequeñez aumenta mi amargura, 12
Y el afán impotente del desvelo 11
Sugiéreme el anhelo 8
De tener junto a ti la sepultura. 12
¡Canindeyú! Extático en tu orilla 13
Mi pretensión se humilla: 8
En vano la osadía del intento 11
Al estro de mi espíritu enardece, 13
Que débil desfallece 7
Ante la esplendidez de tu portento. 12
En el espumoso manto 8
De tu soberbia belleza, 8
Grabar quisiera este canto, 9
Pobre ofrenda que levanto 9
En aras de tu grandeza; 8
Para que en edad futura 9
Quien viniere a contemplarte, 9
Viese sobre la blancura 8
De tu hermosa vestidura 9
Que fui el primero en cantarte. 10

Análisis métrico

100 Versos
10 Media silábica
1000 Sílabas totales