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NOCTURNO

Autor del poema: Gabriela Mistral
Padre Nuestro, que estás en los cielos, 11
¡por qué te has olvidado de mí! 10
Te acordaste del fruto en febrero, 12
al llagarse su pulpa rubí. 9
¡Llevo abierto también mi costado, 11
y no quieres mirar hacia mí! 8
Te acordaste del negro racimo, 11
y lo diste al lagar carmesí; 9
y aventaste las hojas del álamo, 11
con tu aliento, en el aire sutil. 11
¡Y en el ancho lagar de la muerte 10
aun no quieres mi pecho oprimir! 10
Caminando vi abrir las violetas; 11
el falerno del viento bebí, 9
y he bajado, amarillos, mis párpados, 12
por no ver más enero ni abril. 10
Y he apretado la boca, anegada 12
de la estrofa que no he de exprimir. 12
¡Has herido la nube de otoño 11
y quieres volverte hacia mí! 8
Me vendió el que besó mi mejilla; 11
me negó por la túnica ruin. 9
Yo en mis versos el rostro con sangre, 11
como Tú sobre el paño, le di, 10
y en mi noche del Huerto, me han sido 11
Juan cobarde y el Ángel hostil. 9
Ha venido el cansancio infinito 12
a clavarse en mis ojos, al fin: 10
el cansancio del día que muere 9
y el del alba que debe venir; 9
¡el cansancio del cielo de estaño 11
y el cansancio del cielo de añil! 10
Ahora suelto la mártir sandalia 11
y las trenzas pidiendo dormir. 8
Y perdida en la noche, levanto 10
el clamor aprendido deTi: 9
¡Padre Nuestro, que estás en los cielos, 11
por qué te has olvidado de mí! 10

Análisis métrico

38 Versos
10.2 Media silábica
389 Sílabas totales