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LA CORDURA DEL SUICIDA

Autor del poema: David Fernández Rivera
Las ballestas de los camiones 9
deslizaban en el pasador 9
de sus entrañas 5
la bombona rojiza 7
de una niña vestida de comunión. 12
En ella pude adivinar 9
la rejilla neumática 8
sobre el gancho que sostiene la vitrina quemada 16
en su tabique nasal. 7
Allí puedo verme cuando era niño, 12
y dibujaba en los folios en blanco de la escuela, 16
una estantería con las mismas hélices de juguete 17
que ahora pisotea la plomada del auxilio 15
bajo los pistones 6
ensangrentados del autobús. 9
Esta visión, 4
quiso alejarme de la persiana 11
para incrustar en cada paso 10
una granada de azufre 9
en el continente que seguía perforando 13
la tristeza 4
con la colmena 5
que enmascara mi lecho 8
en los vendajes 5
que cubren la grava del revólver 10
sobre la herida abierta 9
en el silencio del micrófono. 10
Mientras tanto, 4
la astenia colectiva 8
desplegaba una ovación 9
en los tacones 5
que esconden los pliegues de la savia, 11
a través de un zumbido que sumerje 12
bajo los calambres del metro, 9
la ilusión que ahora anestesia 12
el útero perdido 7
en el sudario blanquecino 9
de un caballito infantil... 9
Se detuvo el pulsómetro 9
y quise volver a verla, 7
sin embargo, 4
ya sólo quedaba un encaje blanco 12
en la misma niebla que atraganté 11
por entregarle mi mano 8
lejos del neón que discutía 8
más allá de la ventana. 8

Análisis métrico

46 Versos
9.1 Media silábica
417 Sílabas totales