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IMPRESIÓN DE DESTIERRO

Autor del poema: Luis Cernuda
Fue la pasada primavera, 9
hace ahora casi un año, 10
En un salón del viejo Temple, en Londres, 12
Con viejos muebles. Las ventanas daban, 11
Tras edificios viejos, a lo lejos, 11
Entre la hierba el gris relámpago del río. 13
Todo era gris y estaba fatigado 12
Igual que el iris de una perla enferma. 14
Eran señores viejos, viejas damas, 11
En los sombreros plumas polvorientas; 11
Un susurro de voces allá por los rincones, 14
Junto a mesas con tulipanes amarillos, 14
Retratos de familia y teteras vacías. 12
La sombra que caía 5
Con un olor a gato, 7
Despertaba ruidos en cocinas. 10
Un hombre silencioso estaba 10
Cerca de mí. Veía 5
La sombra de su largo perfil algunas veces 14
Asomarse abstraído al borde de la taza, 14
Con la misma fatiga 7
Del muerto que volviera 7
Desde la tumba a una fiesta mundana. 13
En los labios de alguno, 8
Allá por los rincones 7
Donde los viejos juntos susurraban, 11
Densa como una lágrima cayendo, 12
Brotó de pronto una palabra: España. 13
Un cansancio sin nombre 7
Rodaba en mi cabeza. 8
Encendieron las luces. Nos marchamos. 11
Tras largas escaleras casi a oscuras 13
Me hallé luego en la calle, 9
Y mi lado, al volverme, 7
Vi otra vez a aquel hombre silencioso, 13
Que habló indistinto algo 9
Con acento extranjero, 8
Un acento de niño en voz envejecida. 14
Andando me seguía 6
Como si fuera solo bajo un peso invisible, 16
Arrastrando la losa de su tumba; 11
Mas luego se detuvo. 7
«¿España?», dijo. «Un nombre. 8
España ha muerto.» Había 8
Una súbita esquina en la calleja. 13
Le vi borrarse entre la sombra húmeda. 13

Análisis métrico

46 Versos
10.4 Media silábica
478 Sílabas totales