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ETERNO RETORNO

Autor del poema: Sonia Silva-Rosas
A esta hora 5
todos hemos envejecido lo suficiente 14
como para soportar 7
el eterno retorno de las cosas. 11
Los días caben perfectos 7
entre los dedos 5
y encuentro a Nietzsche crucificado 11
pregonando aún la muerte de Dios, 10
este Dios que se resiste 8
a nombrar el final de la historia. 11
A esta hora 5
todas las palabras se han dormido. 11
Algunas lo hacen ancladas 9
al rostro enjuto de los viejos, 10
otras, sin más ni más, 6
en los labios infantiles 8
que, entre abiertos, 6
buscaban descifrar algo nuevo. 10
A esta hora, 5
señores, 3
todos ignoramos que Dios nos señala, 12
nos amarra a la penumbra 9
y con su dedo índice 7
nos perfora para arrancar, una a una, 14
las hojas de ese gran árbol 9
que llevamos por dentro. 7
Para cuando termine 7
sólo de las ramas penderá el corazón 13
y las palabras asomarán entonces 11
entre los huecos, 5
los días lanzarán un último hilo 11
para tejer en la mano abierta 11
de quien los sostiene 6
algún atardecer que haga mutis 11
y guarde santo y seña 6
de lo sucedido 6
mientras tanto 4
envejecemos. 5
A esta hora 5
Nietzsche continúa pregonando 9
la muerte de Dios 5
y Dios ríe a carcajadas, 7
grita “corte” 4
y nos obliga a repetir la escena. 12

Análisis métrico

44 Versos
8.1 Media silábica
358 Sílabas totales