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En medio de la dicha de mi vida

Autor del poema: Carlos Pellicer
En medio de la dicha de mi vida 11
deténgome a decir que el mundo es bueno 14
por la divina sangre de la herida. 12
Loemos al Señor que hizo en un trueno 12
el diamante de amor de la alegría 12
para todo el que es fuerte y es sereno. 13
El corazón al corazón se fía 10
si el alma cual las águilas natales 12
estrangula serpientes en la vía. 10
Gloriosa palma la que de los males 11
del huracán se libre porque eleve 12
la fruta con sus aguas tropicales. 11
El corazón al corazón se fía 10
lo mismo en esas palmas que en el breve 13
corazón de la perla más sombría. 10
Porque la flor más alta dance y ría, 10
el viento entre los árboles se mueve. 12
Mi corazón, Señor, como el poema, 11
sube la escalinata de la vida 12
y te da su pasión como una gema. 11
Por la divina sangre de la herida, 12
es fuerte y es sencillo y cancionero. 11
Filas de oro pusiste a su ola henchida. 15
El amor, que en el caos fue primero, 11
lo lanzó sobre la órbita más pura 12
y así cumple su ciclo, dulce y fiero. 11
Órbita la mejor porque es ternura 12
esquilmada a la oveja del pastor 12
que en diciembre hace eterna su ventura. 14
Izaré las banderas del amor 10
lo mismo en esta magna venturanza 12
que en palacio en ruinas del dolor. 11
Danzaré alegremente, y en la danza 12
anillaré las espirales nobles 11
con que subo hasta ti viva alabanza. 13
Sembrar mi vida de cordiales robles 11
—hóspitas curvas para el peregrino—, 12
y en junio darte mis cosechas, dobles. 11
Ser bueno como el agua del camino 12
que la herida refleja y que la alivia. 13
Ser dichoso, Señor, no es ser divino 12
pero ser bueno, sí. Por eso, entibia 12
la nieve, y que sea lago. La infinita 12
palabra del amor, arda y convivía 11
en mi ser, y se dé la estalactita 11
de la obediencia a ti. Toma mi frente, 13
y cíñela Señor con la infinita 11
corona del amor. 6

Análisis métrico

48 Versos
11.6 Media silábica
555 Sílabas totales