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CARACOL

Autor del poema: José Emilio Pacheco
Tú, como todos, eres lo que ocultas. Debajo 15
Del palacio tornasolado, flor calcárea del mar 15
o ciudadela que en vano 9
Tratamos de fingir con nuestro arte, 11
Te escondes indefenso y abandonado. 13
Artífice o gusano, caracol 11
para nosotros tus verdugos. 9
Ante el océano de las horas alzas 12
tu castillo de naipes, tu fortaleza erizada. 16
Vaso de la tormenta, recinto de un murmullo 15
que es nuevo siempre. 6
Eco de la marea, círculo de las noches, 13
tempestad en que la arena se vuelve sangre. 14
Sin la coraza de lo que hiciste, el palacio real 16
nacido de tu genio de constructor, 11
Eres tan pobre como yo, como cualquiera de nosotros. 17
Asombra que tú sin fuerzas hayas podido urdir 15
una estructura milagrosa insondable. 14
Nunca terminará de resonar en mí lo que preserva y esconde. 20
En principio te pareces a los demás: la babosa, 16
El caracol de cementerio 9
Y eres frágil como ellos y como todos. Tu fuerza reside 18
en el prodigio de tu concha, 9
Tu evidente y recóndita manera de estar aquí en el planeta 22
Por ella te buscamos y te acosamos. Tu cuerpo 15
no importa mucho y ya fue devorado. 12
Ahora queremos autopsiarte en ausencia, hacerte 17
un millón de preguntas sin respuesta. 11
Defendido del mundo en tu interno exterior 15
que te revela y te cubre estás 10
Prisionero de tu mortaja, expuesto como nadie a la rapiña 21
Durará más que tú, provisional habitante, tu obra 17
mejor que el mármol, 6
Tu moral de la simetría. 8
A vivir y morir hemos venido. Para eso estamos. 17
Pasaremos sin dejar huella. 9
El caracol es la excepción. Qué milenaria paciencia irguió 19
su laberinto irisado, 9
La torre horizontal en que la savia del tiempo 15
pule los laberintos y los transforma en espejos, 15
Océanos de azogue opaco que se reflejan a sí mismos. 19
El esplendor de las tinieblas, la lumbre inmóvil, 15
la superficie que es su esqueleto y su entraña. 16
Ya nada puede liberarte: habitas el palacio que secretaste 21
Eres él, sigues aquí por él. Estás para siempre 15
envuelto en tu perpetuo sudario 11
Donde imprimes la huella de tu cadáver. Pobre de ti, 17
Abandonado, escarnecido, tan blando 13
Cuando te arrancan del útero que es también tu cuerpo 17
tu rostro, la justificación de tu invisible tormento. 18
Cómo tiemblas de miedo a la intemperie, expulsado 17
de los dominios en que eras rey y te veneraban las olas. 18
Del habitante nada quedó sobre la playa sombría. 16
La concha que fue su obra durará un poco más 15
y al fin también se hará polvo. 9
Cuando termine su eco perdurará sólo el mar 16
que está muriendo desde el principio del tiempo. 15
Agua que vuelve al agua, arena en la arena, 16
sangre que se hunde en el torrente sanguíneo, 14
Circulación de las palabras en el mar del idioma: 16
La materia que te hizo único pero también igual a nosotros 21
jamás volverá a unirse, nunca habrá nadie 15
Igual que tú, semejante a ti, siempre desconocido 17
en tu soledad 5
Pues, como todos, eres lo que ocultas. 12

Análisis métrico

65 Versos
14.2 Media silábica
926 Sílabas totales