BALTASAR GRACIÁN
Laberintos, retruécanos, emblemas,
11
helada y laboriosa nadería,
10
fue para este jesuita la poesía,
11
reducida por él a estratagemas.
12
No hubo música en su alma; sólo un vano
15
herbario de metáforas y argucias
11
y la veneración de las astucias
10
y el desdén de lo humano y sobrehumano.
13
No lo movió la antigua voz de Homero
13
ni esa, de plata y luna, de Virgilio;
12
no vio al fatal Edipo en el exilio
13
ni a Cristo que se muere en un madero.
13
A las claras estrellas orientales
11
que palidecen en la vasta aurora,
12
apodó con palabra pecadora
11
gallinas de los campos celestiales.
11
Tan ignorante del amor divino
11
como del otro que en las bocas arde,
12
lo sorprendió la Pálida una tarde
12
leyendo las estrofas del Marino.
11
Su destino ulterior no está en la historia;
15
librado a las mudanzas de la impura
13
tumba el polvo que ayer fue su figura,
13
el alma de Gracián entró en la gloria.
12
¿Qué habrá sentido al contemplar de frente
13
los Arquetipos y los Esplendores?
10
quizá lloró y se dijo: Vanamente
11
busqué alimento en sombras y en errores.
13
¿Qué sucedió cuando el inexorable
12
sol de Dios, La Verdad, mostró su fuego?
11
Quizá la luz de Dios lo dejó ciego
11
en mitad de la gloria interminable.
12
Sé de otra conclusión. Dado a sus temas
13
minúsculos, Gracián no vio la gloria
11
y sigue resolviendo en la memoria
11
laberintos, retruécanos y emblemas.
11
Análisis métrico
36
Versos
11.9
Media silábica
427
Sílabas totales