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ÁRBOL PARADO AL BORDE DE LA SOMBRA

Autor del poema: Edgar E. Ramírez Mella
Un frío de vértigos por los labios, 10
un frío sin nombre que recorre mis venas 12
se aposenta en los ojos, 9
un gélido aliento ha borrado mi nombre en su risa 18
y un alud de moradas escarchas ha sellado su boca. 17
Vestigios de catástrofes y naufragios hoy pueblan las noches. 17
Quedan las ratas sigilosas deslizándose 14
por las orillas de la oscuridad, que se rohe 15
las uñas en este ciclo de muerte, y nervios 13
quebrados de los marchitos y astillados sueños 14
desterrados ahora sí del paraiso. 12
Un árbol de pájaros y corazones que se pudre en el jardín de la memoria. 24
Un árbol parado al borde de la sombra 13
con ramas donde cuelgan las doncellas ahorcadas 15
donde pálidas brisas acarician los órganos líbidos, 18
vacios hoy de sentimientos. 8
Ateridos aullidos en las apretadas y desgarradas bocas. 19
Un golpe de aguas 6
barrunto de chispas, de pedernales y machetes, 14
desbordados los cauces negros del río mortuorio 14
que aniquiló las esperanzas paupérrimas y ya podridas. 18
(las agónicas nubes de las ciudades deshauciadas 16
auspician todo esa muerte promisioria del terror y la nada) 19
Recuerdo entonces los inolvidables aceros de su corazón. 20
y los dientes rotos contra el muro de las traiciones. 15
Como un pálido viudo sin vals ni primaveras: 15
un barco negrero con traficantes crueles 13
vaciando su carga humana en los acantilados 16
inhóspitos del dolor. 7
Todo este horizonte pintado de inmundicia 16
alimenta los días que nos quedan por morir 13
en este pais que juega a la traición y a la mentira 16
del nunca jamás —su eterna cobardía. 12
Putrefactas médulas sostienen los huesos del miedo. 16
Y yo sólo soy, nave sin regreso, 10
un terco peliador en medio de la noche 13
surcada de relampagos de balas y rabiosas navajas. 17

Análisis métrico

37 Versos
14.4 Media silábica
534 Sílabas totales