ALMAS PARALÍTICAS IV
Al entrar, el emparrado
8
que extiende sus brazos trémulo
10
a lo largo del dintel
7
granítico y plateresco,
8
con sus cien lenguas que hablan
8
por lo bajo con el viento,
8
parece que me saluda
8
afable. Yo hacia él me vuelvo
10
y le digo: —buenas tardes,
7
buenas tardes mi buen viejo.—
8
Y él solloza, se estremece
9
de amor y agradecimiento;
9
y, con su tronco rugoso
7
que temblequea decrépito,
8
es un valetudinario
8
campesino, picaresco,
8
de esos que saben historias
9
antiguas, antiguos cuentos,
8
y acarician la cabeza
8
juguetona de los nietos,
8
arrimados a la lumbre
8
en las veladas de invierno.
9
Análisis métrico
22
Versos
8.2
Media silábica
181
Sílabas totales