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AL CUMPLIR TREINTA AÑOS

Autor del poema: Juan de Dios Peza
Como el arco de oro y grana 10
Dosel del erguido monte, 8
Que en el azul horizonte 9
Abre paso a la mañana; 9
Así de mi edad temprana 9
En la ignorancia atrevida, 10
Miró el alma conmovida 9
Gloria, fe, sueños dorados, 8
Arreboles agrupados 8
En la puerta de la vida. 8
Y tras los blancos crespones 7
Que el sol de la fe bañaba, 9
Absorta el alma escuchaba 10
Rimas, trovas y canciones; 7
Misteriosas vibraciones 8
Brotadas de ignota lira, 9
Frases que el viento suspira, 9
Fantasmas que en esa edad, 9
Engendran luz y verdad 6
En la sombra y la mentira. 8
¡Cuán bello cruza el amor 8
Luciendo brillantes galas, 8
Y reflejando en sus alas 8
De la aurora el resplandor! 9
Y cómo al dulce calor 7
De aquella edad venturosa, 10
Puede el alma cariñosa 9
Mirar, sin esfuerzo vano, 8
En cada amigo un hermano, 10
Y un ángel en cada hermosa. 9
Por esa luz encantada 8
Alumbrado el porvenir, 8
Sueña el alma con vivir 8
En una eterna alborada. 10
Se refleja en la mirada 9
Del corazón la pureza, 8
Y no empañan la belleza 8
De nuestro azul firmamento, 9
Sombras de remordimiento, 8
Crepúsculos de tristeza. 8
Y como estrellas errantes 8
En constante torbellino 8
Alumbran nuestro camino 8
Las ilusiones brillantes: 8
Nobles amigos constantes; 8
Mujeres tiernas, fieles; 7
Nuestro nombre los cinceles 8
Eternizando en la historia, 10
Y en todas partes la gloria 8
Ofreciéndonos laureles. 8
Sin sospechar la perfidia 8
Ni el mal, ni el rencor profundo, 10
Sin advertir que en el mundo 9
Vive y se agita la envidia; 10
Sin adivinar que lidia 8
El crimen con la inocencia; 9
Sin pensar que la existencia 9
Es lucha en la que, cobarde. 9
Acude inútil y tarde 8
A salvarnos la experiencia. 9
Así el arco de oro y grana 10
De la puerta de la vida 8
Cruza el alma enternecida, 10
Con sus ensueños ufana; 8
Y tras la primer mañana 7
De ilusiones y de encanto, 9
Mira descorrerse el manto 9
Que ocultó sombras y abrojos 9
Y enturbia entonces los ojos 9
La amarga nube del llanto. 9
Esas lágrimas que ciegan, 8
¡Con cuánto dolor se lloran! 8
Y cuando no se evaporan, 8
Otras a alcanzarlas llegan: 9
Llanto nuestros ojos riegan; 8
Y tras de tanto sufrir 6
Pensando en lo porvenir, 8
Viénense al fin a negar, 8
Las pupilas a llorar 7
Y el corazón a sentir. 7
Y sin fe, sin esperanza, 7
El alma ve con temor 7
La traición en el amor, 7
En la amistad la asechanza; 10
Sin ilusiones avanza; 8
Abrojos tan sólo pisa 8
Y para marchar de prisa, 7
Cual sueña su amor profundo, 9
Lleva al carnaval del mundo 9
El antifaz de la risa. 8
Pero en ese carnaval 8
Víctimas somos también 7
Que vamos mintiendo el bien, 8
Cuando alentamos el mal. 8
Ruge en el pecho, fatal, 8
De las penas la tormenta, 8
Y busca el alma sedienta 8
Algo que su mal mitigue, 8
Y la envidia la persigue, 8
Y la calumnia la afrenta. 8
¿Y es ésta la vida? ¿Es esto 9
Cuanto el porvenir encierra? 9
¿No hay un consuelo en la tierra 10
Para el destino funesto? 9
¿Tan presto vuelan, tan presto 8
Las ilusiones? ¿será 7
El desierto más allá...? 7
¿Para la razón escasa 8
Todo vuela, todo pasa, 8
Todo se muere y se va? 7
Si se aumenta con los años 9
Tan espantosa aridez, 8
¿Qué nos queda en la vejez, 8
Tras de tantos desengaños? 8
Por males propios y extraños 8
Secándose el corazón; 8
Muertas la fe y la ilusión, 8
El cuerpo débil y enfermo 8
Y alumbrando un campo yermo 9
El astro de la razón. 7
Sigamos con firme paso 8
Por esta ruta sombría, 7
Mientras el sol cada día 7
Va del Oriente al Ocaso. 9
Cual la flor deja en el vaso 9
Su perfume, en nuestra historia 10
Dejemos una memoria; 8
Tornemos en risa el duelo... 9
Sufrir sin pedir consuelo, 8
Es la verdadera gloria. 8

Análisis métrico

130 Versos
8.3 Media silábica
1080 Sílabas totales