← Volver a Explorar

A LA LUNA

Autor del poema: Manuel Acuña
AL SR. D. MANUEL J. DOMÍNGUEZ 6
Oh, luna, blanca luna, 7
Que desde el cielo viertes tus fulgores 12
A despecho de todos los vapores 11
Con que la negra noche te importuna, 12
Yo sé que al permitirme la confianza 12
De que a abusar cantándote me atrevo, 14
Antes que hablarte de otra cosa debo 13
Darte una explicación de mi tardanza; 13
Pero sabiendo, porque así lo he visto, 13
No recuerdo en qué parte, 8
Que tú eres noble y generosa y buena 12
Con todos los prosélitos del arte, 11
Entre los que me inscribo al protestarte 13
Que nada hay que sin ti valga la pena, 12
Dejo los cumplimientos 7
Y las excusas fútiles y vanas 9
A fin de aprovechar estos momentos, 12
Que tú al ver que en mis labios 9
Se agita el estro y mi silencio trunca, 13
Recordarás que el vulgo y aun los sabios 12
Dicen que vale más tarde que nunca. 11
No, y mira tú: desde hace mucho tiempo 12
Pensaba yo en venir a saludarte, 12
Y hasta recuerdo que salí una noche 12
Sin más objeto que ese; 8
Pero aunque el muy ilustre Ayuntamiento 14
Me hizo creer que en el cielo te hallaría, 13
Tú, que probablemente estabas mala, 12
Te ocultaste y me diste un antesala 13
Que me pesa en el cuerpo todavía. 11
Esto no te lo digo 7
Por lanzarte una pulla ni un reproche; 13
Pero este negro bosque me es testigo 13
De que no más que por hablar contigo 11
Me anduve por aquí toda la noche. 12
Lo mismo que otra vez, ya no recuerdo 12
Si fue en abril o en mayo... suspirando 13
Por verte frente a frente 8
Y a tu lado pasar la noche entera, 12
De modo y de manera 7
De estar solos y lejos de la gente, 11
Vengo, y tú que sin duda me creíste 10
Algún gemidor de esos 8
Que porque está desesperado y triste 12
Ya quiere que le des un par de besos, 11
No bien tras de estos álamos me viste, 12
Que escondiéndote en medio de las nubes 13
Cerraste tu balcón y te metiste. 10
Y la verdad que si esta fue tu idea 11
Ante mi aparición inoportuna, 12
Por mi vida te juro y te respondo, 11
Que te llevaste el chasco más redondo 12
Que te has llevado desde que eres luna; 13
Pues aunque ya a mis años 8
Se usa entre los humanos corazones 13
Contarlos sufrimientos a montones, 11
Y a montones también los desengaños, 11
Yo que si algo he sufrido 9
De mi existencia en la carrera corta, 13
Tengo la convicción íntima y grande 11
De que a nadie le importa, 9
Porque si sufro no hay quien me lo mande; 12
Si al pisar de la vida los abrojos 12
A verter una lágrima me atrevo, 12
La dejo que se escapase de mis ojos 13
Y al llegar a mis labios me la bebo. 11
Conque ya verás tú si yo sería 10
Quien fuera a molestarte a tales horas, 13
Para llamarte solitaria o fría, 11
Y cometer así una grosería 10
De esas que no perdonan las señoras, 12
Aparte de que a ti, si no me engaño, 13
Te debe de importar muy poca cosa 12
Que en la vida enojosa 9
Camine el goce junto con el daño; 12
Así como que al tiempo de las flores 12
Siga el invierno nebuloso y frío, 11
O que en las tibias noches del estío 11
Disminuyan de fuerza los calores, 11
Cosa que a muchos saca de su casa 12
Por tener de decírtelo el orgullo, 12
Cuando todo eso en realidad no pasa 13
De ser una verdad de Pero Grullo. 11
Y sin mentar personas, 6
Por allí anda la ilustre Avellaneda, 14
Que en paz duerma en su lecho de coronas, 13
Que sin mirar que tú, rueda que rueda, 11
Maldito el caso que del tiempo hacías, 12
Ella al son de sus mágicos bordones 12
Te delataba a ese ladrón nefando 13
Que tantos goces con pasar nos roba, 11
Sin oír que su esposo despertando 11
La llamaba en un tono no muy blando 12
Después de registrar toda la alcoba. 12
Y el sin igual Zorrilla, 7
El que nos regaló aquel mamarracho 12
Que yo admiraba tanto de muchacho 12
Creyéndolo la octava maravilla, 12
El que con una calma 7
Cuyo molde es difícil que se encuentre, 13
Hizo aquí entre otros dramas el del vientre, 14
Y hasta allá fue a acordarse del del alma. 14
Y Carpio, el que de turco disfrazado 11
Sufrió tan honda pena 7
Que por poco se arroja al mar salado; 13
Pero que al fin se fue por otro lado 12
Arrastrando el alfanje por la arena. 13
Y Tagle, el que te hablaba allá en los tiempos 14
De discordias civiles, 7
En que Rocha no andaba por el mundo 12
Y en que aún eran de chispa los fusiles, 12
Pues éstos y otros más, si no tan buenos 11
Sí tan desocupados, 7
Han emprendido de entusiasmo llenos 12
La imitación de sus antepasados, 12
Por el placer de repetirte alguna 12
De esas necias e insulsas tonterías, 12
O porque hechos los tomos de poesías 11
No faltara en el índice: —«A la luna». 13
Y si a lo menos fueran pasaderas 11
Las tantas que en tu elogio se han escrito 14
Y cuyas firmas por prudencia callo, 10
Pues, señor, con trescientos de a caballo, 12
Muy puesto en su lugar y muy bonito; 11
Pero, nada... que entre ésas que no cito 13
Porque no se me diga impertinente, 12
Hay muchas (no agravio la presente) 11
Que son un verdadero gregorito. 11
Lo digo y lo repito, 7
Sí, señor, que ésta no es una indirecta, 14
Pues aunque salte alguno 8
Que deseando escapar a este reproche, 13
Reclame la palabra y manifieste 11
Cargado de razones y veneno, 10
Que no se puede hacer nada de bueno 12
Sobre un terreno tan vulgar como éste, 13
No habiendo obligación chica ni grande 13
De escribir sobre tal o cual materia, 12
Se comprende y se ve muy a las claras, 11
Aunque hable de ésta con tan poco aprecio, 14
Que el culpable no es ella sino el necio 14
Que se mete en camisa de once varas. 13
¿Quién obliga a ninguna 8
De las vivientes almas a que escriba, 12
Ni menos a que suba tan arriba 11
Que tenga que escribir sobre la luna...? 12
Yo mismo, si mañana 7
A algún crítico ocioso y exigente 13
Se le diera la gana 7
De zurrar a esta silva la pavana, 12
Y de hacerlo delante de la gente, 11
Pues yo mismo, aunque fuera a mi despecho 13
(No pudiendo olvidarme de que es mía) 12
Mirando la justicia no tendría 10
Más que decir a todo: muy bien hecho. 11
Y tan es cierto que lo encuentro justo, 11
Y que me temo mucho una descarga 11
Por haberme salido con mi gusto, 11
Que con objeto de que el sabio adusto 13
No halle esta silva demasiado larga, 13
Una vez que tú, luna, 7
No me has de consolar si tal sucede, 12
Lo cual (aquí en confianza) muy bien puede 12
Por un capricho cruel de la fortuna, 11
Bien convencido de que en todo caso 12
Francos y leales seguiremos siendo 10
Tan amigos como antes, 8
Te dejo preparándole a la aurora 13
El dulce néctar de los nuevos broches, 11
Y sin más que decirte por ahora, 10
Con el alma, tu humilde servidora, 12
Me alegraré que pases buenas noches. 12

Análisis métrico

173 Versos
11.3 Media silábica
1950 Sílabas totales