← Volver a Explorar

A CESARINA

Autor del poema: Carolina Coronado
¡Que teniendo, Cesarina, 8
en tu hermosísimo rostro 9
ojos tan claros y bellos 7
me mires con malos ojos! 8
¡Que siendo risueño y blando 8
tu semblante para todos, 8
doncella, para mí sólo 8
haya de ser duro y hosco!... 8
—¿Celos de mí? ¡Virgen Santa! 8
¿Pues qué amador hay tan loco 9
que dude que con tu busto 8
competir no puede otro? 8
Bajo melena dorada, 8
sobre cuello delicioso, 8
con su cutis de azucena, 9
con su matiz de pimpollo 8
¿cómo hallar teme rivales 9
entre mujeres tu rostro 8
si juzgo que entre los ángeles 10
no los hallará tampoco? 8
¿No es por mi faz?... ¿por mi lira? 9
¡Oh demencia! ¿Te da enojos 9
un pedazo de madera 8
con unos bordones toscos 8
donde canto unos romances 9
que desoye el mundo todo, 9
porque una mitad no atiende 10
y la otra mitad es sordo? 8
¡Cómo el amor enajena! 9
¡Cómo los celos son topos 8
cuando ignoras que esa lira 10
vale entre los hombres poco! 9
Siquiera fuese mi canto 8
dulce, apacible, sonoro; 9
siquiera tierno y vibrante 8
alzara sublime tono, 8
entre escuchar sus conciertos 9
y mirar tus lindos ojos 7
no vacilara, alma mía, 8
el galancete más docto. 8
Brillante luz es el genio 8
mas si no tiene un contorno 9
lucido el fanal que encierra 10
ese vivo meteoro, 7
Cesarina, de sus rayos 8
teme las heridas poco 8
que aman los hombres al genio... 9
si el genio tiene tu rostro. 9

Análisis métrico

48 Versos
8.4 Media silábica
404 Sílabas totales