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CIENFUEGOS

Autor del poema: Carolina Coronado
No he menester ingenio, el arte es vano, 14
de más están las musas y la lira, 10
sobra la indignación que en mí respira 13
para cantar al vate castellano; 11
tendí mis ojos, y busqué en el llano 11
su tumba ilustre, y me encendió la ira, 13
cuando al decir su nombre, lengua extraña 13
«yace aquí, replicó, no está en España». 14
Pueblo ¿es verdad? los huesos venerados 12
del noble y generoso caballero 11
¿los cubre por merced polvo extranjero? 12
¿No están en nuestras tierras sepultados? 12
¡Pueblo de fuertes hombres degradados! 11
¡Antípoda de gloria, pueblo ibero! 12
¡Que hayas de darnos siempre estos sonrojos 13
cuando a tus genios buscan nuestros ojos! 12
Como largo camino de hormiguero 12
de nuestra patria a Francia es el camino, 13
y yo al mirar a tanto peregrino 11
que recorre sin tregua aquel sendero, 12
van, dije, su adorado compañero 12
a rescatar del panteón vecino: 10
¿Traéis su polvo? pregunté impaciente, 11
«pondré de vose,» respondió la gente. 11
Duerme, poeta, que tu noble sombra 10
no ha menester que nuestro pueblo mire, 12
mientras contento en los salones gire 12
francés danzando en la francesa alfombra; 13
duerme, que al pueblo tu virtud asombra, 12
y es harto indigno de que el genio admire 14
dándole a tu sepulcro reverencia, 12
queden tus huesos del francés herencia. 11

Análisis métrico

32 Versos
11.9 Media silábica
382 Sílabas totales