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PASADO EN CLARO

Autor del poema: Octavio Paz
Oídos con el alma, 6
pasos mentales más que sombras, 9
sombras del pensamiento más que pasos, 11
por el camino de ecos 8
que la memoria inventa y borra: 10
sin caminar caminan 7
sobre este ahora, puente 9
tendido entre una letra y otra. 11
Como llovizna sobre brasas 9
dentro de mí los pasos pasan 9
hacia lugares que se vuelven aire. 11
Nombres: en una pausa 7
desaparecen, entre dos palabras. 11
El sol camina sobre los escombros 11
de lo que digo, el sol arrasa los parajes 14
confusamente apenas 8
amaneciendo en esta página, 11
el sol abre mi frente, 7
balcón al voladero 7
dentro de mí. 4
Me alejo de mí mismo, 8
sigo los titubeos de esta frase, 11
senda de piedras y de cabras. 8
Relumbran las palabras en la sombra. 11
Y la negra marea de las sílabas 10
cubre el papel y entierra 8
sus raíces de tinta 6
en el subsuelo del lenguaje. 9
Desde mi frente salgo a un mediodía 12
del tamaño del tiempo. 7
El asalto de siglos del baniano 11
contra la vertical paciencia de la tapia 13
es menos largo que esta momentánea 12
bifurcación del pesamiento 9
entre lo presentido y lo sentido. 11
Ni allá ni aquí: por esa linde 11
de duda, transitada 7
sólo por espejeos y vislumbres, 9
donde el lenguaje se desdice, 10
voy al encuentro de mí mismo. 9
La hora es bola de cristal. 9
Entro en un patio abandonado: 11
aparición de un fresno. 8
Verdes exclamaciones 7
del viento entre las ramas. 8
Del otro lado está el vacío. 10
Patio inconcluso, amenazado 11
por la escritura y sus incertidumbres. 12
Ando entre las imágenes de un ojo 13
desmemoriado. Soy una de sus imágenes. 14
El fresno, sinuosa llama líquida, 11
es un rumor que se levanta 9
hasta volverse torre hablante. 10
Jardín ya matorral: su fiebre inventa bichos 14
que luego copian las mitologías. 10
Adobes, cal y tiempo: 6
entre ser y no ser los pardos muros. 10
Infinitesimales prodigios en sus grietas: 14
el hongo duende, vegetal Mitrídates, 12
la lagartija y sus exhalaciones. 11
Estoy dentro del ojo: el pozo 10
donde desde el principio un niño 11
está cayendo, el pozo donde cuento 12
lo que tardo en caer desde el principio, 12
el pozo de la cuenta de mi cuento 11
por donde sube el agua y baja 10
mi sombra. 3
El patio, el muro, el fresno, el pozo 12
en una claridad en forma de laguna 13
se desvanecen. Crece en sus orillas 12
una vegetación de transparencias. 11
Rima feliz de montes y edificios, 11
se desdobla el paisaje en el abstracto 13
espejo de la arquitectura. 10
Apenas dibujada, 7
suerte de coma horizontal (-) 9
entre el cielo y la tierra, 8
una piragua solitaria. 9
Las olas hablan nahua. 7
Cruza un signo volante las alturas. 12
Tal vez es una fecha, conjunción de destinos: 14
el haz de cañas, prefiguración del brasero. 14
El pedernal, la cruz, esas llaves de sangre 13
¿alguna vez abrieron las puertas de la muerte? 14
La luz poniente se demora, 9
alza sobre la alfombra simétricos incendios, 15
vuelve llama quimérica 8
este volumen lacre que hojeo 10
(estampas: los volcanes, los cúes y, tendido, 12
manto de plumas sobre el agua, 10
Tenochtitlán todo empapado en sangre). 13
Los libros del estante son ya brasas 11
que el sol atiza con sus manos rojas. 12
Se rebela el lápiz a seguir el dictado. 14
En la escritura que la nombra 10
se eclipsa la laguna. 8
Doblo la hoja. Cuchicheos: 8
me espían entre los follajes 9
de las letras. 4
Un charco es mi memoria. 8
Lodoso espejo: ¿dónde estuve? 11
Sin piedad y sin cólera mis ojos 10
me miran a los ojos 7
desde las aguas turbias de ese charco 12
que convocan ahora mis palabras. 11
No veo con los ojos: las palabras 10
son mis ojos. vivimos entre nombres; 11
lo que no tiene nombre todavía 10
no existe: Adán de lodo, 9
No un muñeco de barro, una metáfora. 14
Ver al mundo es deletrearlo. 9
Espejo de palabras: ¿dónde estuve? 12
Mis palabras me miran desde el charco 12
de mi memoria. Brillan, 7
entre enramadas de reflejos, 10
nubes varadas y burbujas, 8
sobre un fondo del ocre al brasilado, 13
las sílabas de agua. 7
Ondulación de sombras, visos, ecos, 11
no escritura de signos: de rumores. 12
Mis ojos tienen sed. El charco es senequista: 14
el agua, aunque potable, no se bebe: se lee. 14
Al sol del altiplano se evaporan los charcos. 15
Queda un polvo desleal 7
y unos cuantos vestigios intestados. 11
¿Dónde estuve? 5
Yo estoy en donde estuve: 9
entre los muros indecisos 9
del mismo patio de palabras. 9
Abderramán, Pompeyo, Xicoténcatl, 11
batallas en el Oxus o en la barda 12
con Ernesto y Guillermo. La mil hojas, 11
verdinegra escultura del murmullo, 12
jaula del sol y la centella 8
breve del chupamirto: la higuera primordial, 14
capilla vegetal de rituales 10
polimorfos, diversos y perversos. 10
Revelaciones y abominaciones: 11
el cuerpo y sus lenguajes 7
entretejidos, nudo de fantasmas 11
palpados por el pensamiento 9
y por el tacto disipados, 8
argolla de la sangre, idea fija 11
en mi frente clavada. 7
El deseo es señor de espectros, 10
somos enredaderas de aire 10
en árboles de viento, 7
manto de llamas inventado 9
y devorado por la llama. 8
La hendedura del tronco: 8
sexo, sello, pasaje serpentino 11
cerrado al sol y a mis miradas, 10
abierto a las hormigas. 8
La hendedura fue pórtico 9
del más allá de lo mirado y lo pensado: 13
allá dentro son verdes las mareas, 10
la sangre es verde, el fuego verde, 11
entre las yerbas negras arden estrellas verdes: 14
es la música verde de los élitros 12
en la prístina noche de la higuera; 12
-allá dentro son ojos las yemas de los dedos, 14
el tacto mira, palpan las miradas, 11
los ojos oyen los olores; 9
-allá dentro es afuera, 8
es todas partes y ninguna parte, 10
las cosas son las mismas y son otras, 10
encarcelado en un icosaedro 11
hay un insecto tejedor de música 12
y hay otro insecto que desteje 10
los silogismos que la araña teje 12
colgada de los hilos de la luna; 11
-allá dentro el espacio 8
en una mano abierta y una frente 12
que no piensa ideas sino formas 10
que respiran, caminan, hablan, cambian 11
y silenciosamente se evaporan; 11
-allá dentro, país de entretejidos ecos, 13
se despeña la luz, lenta cascada, 11
entre los labios de las grietas: 9
la luz es agua, el agua tiempo diáfano 13
donde los ojos lavan sus imágenes; 12
-allá dentro los cables del deseo 10
fingen eternidades de un segundo 12
que la mental corriente eléctrica 11
enciende, apaga, enciende, 9
resurrecciones llameantes 8
del alfabeto calcinado; 9
-no hay escuela allá dentro, 9
siempre es el mismo día, la misma noche siempre, 14
no han inventado el tiempo todavía, 12
no ha envejecido el sol, 9
esta nieve es idéntica a la yerba, 13
siempre y nunca es lo mismo, 8
nunca ha llovido y llueve siempre, 10
todo está siendo y nunca ha sido, 11
pueblo sin nombre de las sensaciones, 11
nombres que buscan cuerpo, 7
impías transparencias, 6
jaulas de claridad donde se anulan 12
la identidad entre sus semejanzas, 12
la diferencia en sus contradicciones. 12
La higuera, sus falacias y su sabiduría: 13
prodigios de la tierra 7
-fidedignos, puntuales, redundantes- 11
y la conversación con los espectros. 10
Aprendizajes con la higuera: 10
hablar con vivos y con muertos. 8
También conmigo mismo. 7
La procesión del 5
año: 2
cambios que son repeticiones. 9
El paso de las horas y su peso. 10
La madrugada: más que luz, un vaho 11
de claridad cambiada en gotas grávidas 13
sobre los vidrios y las hojas: 8
el mundo se atenúa 7
en esas oscilantes geometrías 10
hasta volverse el filo de un reflejo. 13
Brota el día, prorrumpe entre las hojas 12
gira sobre sí mismo 7
y de la vacuidad en que se precipita 12
surge, otra vez corpóreo. 8
El tiempo es luz filtrada. 8
Revienta el fruto negro 8
en encarnada florescencia, 9
la rota rama escurre savia lechosa y acre. 15
Metamorfosis de la higuera: 10
si el otoño la quema, su luz la transfigura. 15
Por los espacios diáfanos 8
se eleva descarnada virgen negra. 12
El cielo es giratorio 8
lapizlázuli: 5
viran au ralenti, sus 7
continentes, 4
insubstanciales geografías. 8
Llamas entre las nieves de las nubes. 11
La tarde más y más es miel quemada. 10
Derrumbe silencioso de horizontes: 12
la luz se precipita de las cumbres, 11
la sombra se derrama por el llano. 11
A la luz de la lámpara —la noche 11
ya dueña de la casa y el fantasma 11
de mi abuelo ya dueño de la noche- 12
yo penetraba en el silencio, 10
cuerpo sin cuerpo, tiempo 7
sin horas. Cada noche, 7
máquinas transparentes del delirio, 11
dentro de mí los libros levantaban 11
arquitecturas sobre una sima edificadas. 16
Las alza un soplo del espíritu, 11
un parpadeo las deshace. 8
Yo junté leña con los otros 9
y lloré con el humo de la pira 10
del domador de potros; 7
vagué por la arboleda navegante 12
que arrastra el Tajo turbiamente verde: 13
la líquida espesura se encrespaba 13
tras de la fugitiva Galatea; 10
vi en racimos las sombras agolpadas 12
para beber la sangre de la zanja: 11
mejor quebrar terrones 7
por la ración de perro del 8
labrador avaro 6
que regir las naciones pálidas 10
de los muertos; 4
tuve sed, vi demonios en el Gobi; 11
en la gruta nadé con la sirena 11
(y después, en el sueño purgativo, 10
fendendo i drappi, e mostravami’l 11
ventre, 2
quel mí svegliò col 5
puzzo che n’nuscia); 5
grabé sobre mi tumba imaginaria: 12
no muevas esta lápida, 8
soy rico sólo en huesos; 8
aquellas memorables 7
pecosas peras encontradas 9
en la cesta verbal de Villaurrutia; 11
Carlos Garrote, eterno medio hermano, 13
Dios te salve, me dijo al 8
derribarme 4
y era, por los espejos del insomnio 11
repetido, yo mismo el que me hería; 12
Isis y el asno Lucio; el pulpo y Nemo; 12
y los libros marcados por las armas de Príapo, 13
leídos en las tardes diluviales 10
el cuerpo tenso, la mirada intensa. 12
Nombres anclados en el golfo 9
de mi frente: yo escribo porque el druida, 13
bajo el rumor de sílabas del himno, 12
encina bien plantada en una página, 13
me dio el gajo de muérdago, el conjuro 13
que hace brotar palabras de la peña. 12
Los nombres acumulan sus imágenes. 12
Las imágenes acumulan sus gaseosas, 13
conjeturales confederaciones. 11
Nubes y nubes, fantasmal galope 10
de las nubes sobre las crestas 9
de mi memoria. Adolescencia, 10
país de nubes. 4
Casa grande, 4
encallada en un tiempo 8
azolvado. La plaza, los árboles enormes 14
donde anidaba el sol, la iglesia enana 15
-su torre les llegaba a las rodillas 12
pero su doble lengua de metal 10
a los difuntos despertaba. 9
Bajo la arcada, en garbas militares, 13
las cañas, lanzas verdes, 7
carabinas de azúcar; 8
en el portal, el tendejón magenta: 11
frescor de agua en penumbra, 9
ancestrales petates, luz trenzada, 11
y sobre el zinc del mostrador, 8
diminutos planetas desprendidos 11
del árbol meridiano, 7
los tejocotes y las mandarinas, 10
amarillos montones de dulzura. 11
Giran los años en la plaza, 9
rueda de Santa Catalina, 9
y no se mueven. 4
Mis palabras, 4
al hablar de la casa, se agrietan. 11
Cuartos y cuartos, habitados 8
sólo por sus fantasmas, 7
sólo por el rencor de los mayores 11
habitados. Familias, 7
criaderos de alacranes: 8
como a los perros dan con la pitanza 12
vidrio molido, nos alimentan con sus odios 14
y la ambición dudosa de ser alguien. 11
También me dieron pan, me dieron tiempo, 11
claros en los recodos de los días, 10
remansos para estar solo conmigo. 12
Niño entre adultos taciturnos 11
y sus terribles niñerías, 7
niño por los pasillos de altas puertas, 12
habitaciones con retratos, 9
crepusculares cofradías de los ausentes, 13
niño sobreviviente 7
de los espejos sin memoria 9
y su pueblo de viento: 6
el tiempo y sus encarnaciones 9
resuelto en simulacros de reflejos. 12
En mi casa los muertos eran más que los vivos. 14
Mi madre, niña de mil años, 9
madre del mundo, huérfana de mí, 10
abnegada, feroz, obtusa, providente, 13
jilguera, perra, hormiga, jabalina, 12
carta de amor con faltas de lenguaje, 12
mi madre: pan que yo cortaba 9
con su propio cuchillo cada día. 10
Los fresnos me enseñaron, 8
bajo la lluvia, la paciencia, 9
a cantar cara al viento vehemente. 12
Virgen somnílocua, una tía 9
me enseñó a ver con los ojos cerrados, 13
ver hacia dentro y a través del muro. 11
Mi abuelo a sonreír en la caída 11
y a repetir en los desastres: al 10
hecho, pecho. 4
(Esto que digo es tierra 8
sobre tu nombre derramada: blanda te 12
sea.) 1
Del vómito a la sed, 7
atado al potro del alcohol, 10
mi padre iba y venía entre las llamas. 12
Por los durmientes y los rieles 8
de una estación de moscas y de polvo 12
una tarde juntamos sus pedazos. 11
Yo nunca pude hablar con él. 9
Lo encuentro ahora en sueños, 10
esa borrosa patria de los muertos. 11
Hablamos siempre de otras cosas. 10
Mientras la casa se desmoronaba 11
yo crecía. Fui (soy) yerba, maleza 10
entre escombros anónimos. 9
Días 1
como una frente libre, un libro abierto. 14
No me multiplicaron los espejos 11
codiciosos que vuelven 7
cosas los hombres, número las cosas: 11
ni mando ni ganancia. La santidad tampoco: 14
el cielo para mí pronto fue un cielo 12
deshabitado, una hermosura hueca 13
y adorable. Presencia suficiente, 11
cambiante: el tiempo y sus epifanías. 11
No me habló dios entre las nubes: 10
entre las hojas de la higuera 10
me habló el cuerpo, los cuerpos de mi cuerpo. 13
Encarnaciones instantáneas: 9
tarde lavada por la lluvia, 9
luz recién salida del agua, 9
el vaho femenino de las plantas 11
piel a mi piel pegada: ¡súcubo! 10
-como si al fin el tiempo coincidiese 12
consigo mismo y yo con él, 8
como si el tiempo y sus dos tiempos 10
fuesen un solo tiempo 7
que ya no fuese tiempo, un tiempo 10
donde siempre es ahora y a 9
todas horas siempre, 6
como si yo y mi doble fuesen uno 11
y yo no fuese ya. 5
Granada de la hora: bebí sol, comí tiempo. 14
Dedos de luz abrían los follajes. 10
Zumbar de abejas en mi sangre: 10
el blanco advenimiento. 8
Me arrojó la descarga 8
a la orilla más sola. Fui un extraño 13
entre las vastas ruinas de la tarde. 11
Vértigo abstracto: hablé conmigo, 11
fui doble, el tiempo se rompió. 9
Atónita en lo alto del minuto 12
la carne se hace verbo —y el verbo se despeña. 15
Saberse desterrado en la tierra, siendo tierra, 15
es saberse mortal. Secreto a voces 12
y también secreto vacío, sin nada adentro: 13
no hay muertos, sólo hay muerte, madre nuestra. 13
Lo sabía el azteca, lo adivinaba el griego: 16
el agua es fuego y en su tránsito 11
nosotros somos sólo llamaradas. 11
La muerte es madre de las formas… 10
El sonido, bastón de ciego del sentido: 13
escribo muerte y vivo en ella 10
por un instante. Habito su sonido: 12
es un cubo neumático de vidrio, 11
vibra sobre esta página, 9
desaparece entre sus ecos. 10
Paisajes de palabras: 7
los despueblan mis ojos al leerlos. 10
No importa: los propagan mis oídos. 11
Brotan allá, en las zonas indecisas 12
del lenguaje, palustres poblaciones. 11
Son criaturas anfibias, con palabras. 11
Pasan de un elemento a otro, 11
se bañan en el fuego, reposan en el aire. 14
Están del otro lado. No las oigo, ¿qué dicen? 14
No dicen: hablan, hablan. 7
Salto de un cuento a otro 9
por un puente colgante de once sílabas. 13
Un cuerpo vivo aunque intangible el aire, 14
en todas partes siempre y en ninguna. 11
Duerme con los ojos abiertos, 9
se acuesta entre las yerbas y amanece rocío, 15
se persigue a sí mismo y habla solo en los túneles, 17
es un tornillo que perfora montes, 11
nadador en la mar brava del fuego 11
es invisible surtidor de ayes 11
levanta a pulso dos océanos, 10
anda perdido por las calles 9
palabra en pena en busca de sentido, 13
aire que se disipa en aire. 10
¿Y para qué digo todo esto? 9
Para decir que en pleno mediodía 11
el aire se poblaba de fantasmas, 11
sol acuñado en alas, 8
ingrávidas monedas, mariposas. 11
Anochecer. En la terraza 9
oficiaba la luna silenciaria. 11
La cabeza de muerto, mensajera 11
de las ánimas, la fascinante fascinada 14
por las camelias y la luz eléctrica, 11
sobre nuestras cabezas era un revoloteo 14
de conjuros opacos. ¡Mátala! 10
gritaban las mujeres 7
y la quemaban como bruja. 8
Después, con un suspiro feroz, se santiguaban. 14
Luz esparcida, Psiquis… 7
¿Hay mensajeros? Sí, 6
cuerpo tatuado de señales 9
es el espacio, el aire es invisible 13
tejido de llamadas y respuestas. 10
Animales y cosas se hacen lenguas, 11
a través de nosotros habla consigo mismo 14
el universo. Somos un fragmento 11
-pero cabal en su inacabamiento- 12
de su discurso. Solipsismo 9
coherente y vacío: 6
desde el principio del principio 10
¿qué dice? Dice que nos dice. 9
Se lo dice a sí mismo. Oh 9
madness of discourse, 6
that cause sets up with and against 9
itself! 2
Desde lo alto del minuto 9
despeñado en la tarde plantas fanerógamas 15
me descubrió la muerte. 7
Y yo en la muerte descubrí al lenguaje. 12
El universo habla solo 9
pero los hombres hablan con los hombres: 11
hay historia. Guillermo, Alfonso, Emilio: 13
el corral de los juegos era historia 12
y era historia jugar a morir juntos. 12
La polvareda, el grito, la caída: 11
algarabía, no discurso. 8
En el vaivén errante de las cosas, 11
por las revoluciones de las formas 11
y de los tiempos arrastradas, 8
cada una pelea con las otras, 10
cada una se alza, ciega, contra sí misma. 14
Así, según la hora cae desen- 10
lazada, su injusticia pagan. (Anaximandro.) 15
La injusticia de ser: las cosas sufren 12
unas con otras y consigo mismas 10
por ser un querer más, siempre ser más que más. 12
Ser tiempo es la condena, nuestra pena es la historia. 17
Pero también es el lugar de prueba: 11
reconocer en el borrón de sangre 11
del lienzo de Verónica la cara 11
del otro-siempre el otro es nuestra víctima. 14
Túneles, galerías de la historia 11
¿sólo la muerte es puerta de salida? 12
El escape, quizás, es hacia dentro. 11
Purgación del lenguaje, la historia se consume 15
en la disolución de los pronombres: 11
ni yo soy ni yo más sino más ser 10
sin yo. 2
En el centro del tiempo ya no hay tiempo, 12
es movimiento hecho fijeza, círculo 13
anulado en sus giros. 8
Mediodía: 3
llamas verdes los árboles del patio. 11
Crepitación de brasas últimas 10
entre la yerba: insectos obstinados. 12
Sobre los prados amarillos 9
claridades: los pasos de vidrio del otoño. 14
Una congregación fortuita de reflejos, 13
pájaro momentáneo, 7
entra por la enramada de estas letras. 13
El sol en mi escritura bebe sombra. 12
Entre muros —de piedra no: 8
por la memoria levantados- 9
transitoria arboleda: 8
luz reflexiva entre los troncos 10
y la respiración del viento. 8
El dios sin cuerpo, el dios sin nombre 10
que llamamos con nombres 7
vacíos —con los nombres del vacío-, 9
el dios del tiempo, el dios que es tiempo, 11
pasa entre los ramajes 8
que escribo. Dispersión de nubes 10
sobre un espejo neutro: 8
en la disipación de las imágenes 12
el alma es ya, vacante, espacio puro. 13
En quietud se resuelve el movimiento. 12
Insiste el sol, se clava 8
en la corola de la hora absorta. 12
Llama en el tallo de agua 9
de las palabras que la dicen, 9
la flor es otro sol. 6
La quietud en sí misma 7
se disuelve. Transcurre el tiempo 10
sin transcurrir. Pasa y se queda. Acaso, 12
aunque todos pasamos, no pasa ni se queda: 14
hay un tercer estado. 7
Hay un estar tercero: 7
el ser sin ser, la plenitud vacía, 10
hora sin horas y otros nombres 9
con que se muestra y se dispersa 9
en las confluencias del lenguaje 9
no la presencia: su presentimiento. 11
Los nombres que la nombran dicen: nada, 11
palabras de dos filos, palabra entre dos huecos. 15
Su casa, edificada sobre el aire 13
con ladrillos de fuego y muros de agua, 12
se hace y se deshace y es la misma 11
desde el principio. Es dios: 8
habita nombres que lo niegan. 9
En las conversaciones con la higuera 12
o entre los blancos del discurso, 10
en la conjuración de las imágenes 12
contra mis párpados cerrados 9
el desvarío de las simetrías, 9
los arenales del insomnio, 9
el dudoso jardín de la memoria 11
o en los senderos divagantes 10
era el eclipse de las claridades. 12
Aparecía en cada forma 9
de desvanecimiento. 7
Dios sin cuerpo, 4
con lenguajes de cuerpo lo nombraban 11
mis sentidos. Quise nombrarlo 9
con un nombre solar, 6
una palabra sin revés. 8
Fatigué el cubilete y el ars 10
combinatoria. 5
Una sonaja de semillas secas 11
las letras rotas de los nombres: 9
hemos quebrantado a los nombres 10
hemos deshonrado a los nombres. 10
Ando en busca del nombre desde entonces. 13
Me fui tras un murmullo de lenguajes, 11
ríos entre los pedregales 8
color ferrigno de estos 8
tiempos. 2
Pirámides de huesos, pudrideros verbales: 14
nuestros señores son gárrulos y feroces. 12
Alcé con las palabras y sus sombras 10
una casa ambulante de reflejos 12
torre que anda, construcción en viento. 11
El tiempo y sus combinaciones: 9
los años y los muertos y las sílabas, 10
cuentos distintos de la misma cuenta. 11
Espiral de los ecos, el poema 10
es aire que se esculpe y se disipa, 12
fugaz alegoría de los nombres 10
verdaderos. A veces la página respira: 14
los enjambres de signos, las repúblicas 12
errantes de sonidos y sentidos, 10
en rotación magnética se enlazan y dispersan 15
sobre el papel. 5
Estoy en donde estuve: 8
voy detrás del murmullo, 7
pasos dentro de mí, oídos con los ojos, 12
el murmullo es mental, yo soy mis pasos, 12
oigo las voces que yo pienso, 9
las voces que me piensan al pensarlas. 11
Soy la sombra que arrojan mis palabras. 12

Análisis métrico

619 Versos
10.1 Media silábica
6256 Sílabas totales