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TEORÍA DE LA CONSTRUCCIÓN

Autor del poema: Gabino-Alejandro Carriedo
Siento y me crezco y me recrezco oyendo 12
gemir la grúa, el compresor, la hormigonera 14
dentro de mí. Venía 6
tu material, oh pueblo, a punto. 10
Se levantaba el edificio 10
—jácenas y pilares, riostras y bovedillas—. 12
Iba creciendo la estructura, 10
los paramentos de ladrillo visto, 11
los enlucidos de tu yeso negro, 11
las manos empeñadas y rendidas 10
a vuestros materiales sometidos. 11
Yo me crecía al ver a las cuadrillas 11
los cercos recibir. Los oficiales 11
alicataban la pared. Yo hacía 11
como que no veía, pero abría 9
tu primer saco de cemento 9
y, oh pueblo, ¿para qué? 6
Contemplando me paso ese trajín 11
de los camiones que descargan áridos, 12
oigo también las cantos digitales 11
de las manos partidas y entregadas. 11
a vuestros materiales sometidos. 11
Más tarde —lo recuerdo— iba en aumento 13
la popular indignación. Tenemos 11
de común las baldosas, el forjado, 11
los tubos de la luz, la cal, la noble 11
carpintería de taller, quién sabe, 10
pero, pueblo, quién sabe la herramienta 12
que habrá que manejar. Si gimo, 10
si tú gimes, si él tiembla, si gemimos, 12
si vosotros gemís y si ellos tiemblan, 11
tarde o temprano habrá que abrir las puertas 14
a vuestros materiales sometidos. 11
Siento y me crezco y me recrezco oyendo 12
chirriar la grúa, el compresor, la hormigonera 14
dentro de mí. Y está, 6
tu voluntad, oh pueblo, apunto. 10
y el edificio crece 7
—jácenas y pilares, riostras y bovedillas—, 12
crece pausadamente, pero crece 11
e inevitablemente irá creciendo 13
hasta adquirir la forma de la estrella 13
que ha de prestarles dimensiones válidas 13
a vuestros materiales sometidos. 11

Análisis métrico

44 Versos
10.9 Media silábica
478 Sílabas totales