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A LAS NINFAS DE MANZANARES, OFENDIDAS POR EL LIBELO QUE SE ME ATRIBUYÓ, POR CUYO MOTIVO SALÍ DE MADRID LA NOCHE ÚLTIMA DE OCTUBRE DE 1768

Autor del poema: Dalmiro. José Cadalso
¡Ninfas de Manzanares, 7
felices y adorables semidiosas! 11
Oíd de mis pesares 6
los ayes y las quejas lastimosas. 10
Tantas aguas no lleva vuestro río 10
como lágrimas vierte el llanto mío. 11
¡Madrileñas divinas!, 7
cuya dulzura, halago y genio afable, 13
cuyas miradas finas 7
el genio ablandarán más intratable; 12
si al cielo pide el hombre su consuelo, 13
yo mi consuelo pido a vuestro cielo. 12
Algún astro celoso 7
de la inmensa fortuna que pasaba 12
mi corazón dichoso, 7
mis indecibles dichas envidiaba; 11
y por tanto cortó con golpe airado 11
mi vuelo, hasta los cielos remontado. 12
Y si fuisteis diosas 5
en el castigo acerbo que me disteis, 12
y mujeres furiosas 6
por el mal proceder con que lo hicisteis 12
(pues por un crimen nunca comprobado 11
fui, antes que convicto, castigado) 11
volved a ser deidades, 7
la bondad se vuelva a vuestro pecho. 11
¡Ah!, cesen las crueldades 7
con que mi pecho se halla desecho, 11
así como después que el rayo aterra, 13
el iris une al cielo con la tierra. 12
Para que el corazón mío 8
sus penas olvidando y sus pesares, 11
llegando a vuestro río, 7
las orillas besando a Manzanares, 12
repita ya sin voces lastimosas: 11
«¡Cuán adorables sois, oh semidiosas!». 11

Análisis métrico

36 Versos
9.9 Media silábica
357 Sílabas totales