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NEGRO Y AMARILLO

Autor del poema: José Santos Chocano
Es la hacienda refugio consagrado 12
de las razas ungidas por el crimen, 11
que con la lampa, el pico y el arado, 12
se alzan, se transfiguran, se redimen. 12
Siempre jadeantes, la lección aprenden 11
del trabajo viril negros y chinos: 10
el giro de los émbolos atienden, 11
cortan la caña y limpian los caminos. 11
Cuando, cansados, al hogar sencillo 11
vuelven y se amontonan a la puerta, 11
de cenicienta luna con el brillo 11
mudos admiran la extensión desierta; 12
y acaso sienten la nostalgia inmensa, 12
dibujando un recuerdo en la penumbra, 13
que siente el incensario que no inciensa 13
y que siente la antorcha que no alumbra... 12
Quizá el negro, cruzándose de brazos, 12
espera siempre que su gloria vuelva 11
soñando en los recónditos regazos 12
de una africana y majestuosa selva... 13
Quizá el chico, en cuclillas, como un brujo, 14
con apostura extraña y gesto impropio, 13
finge süave y exótico dibujo 11
en las volutas lánguidas del opio... 11
Y siempre entre sus sueños soberanos 11
sienten así, pensando en sus destinos, 12
el rugir de los leones africanos 11
o el aletear de los dragones chinos... 12

Análisis métrico

28 Versos
11.7 Media silábica
328 Sílabas totales