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UN AÑO DESPUÉS DE YA NO VERTE

Autor del poema: Juan Luis Panero
Olor de solitario y soledad, cama deshecha, 15
cegados ceniceros en esta tarde de domingo, 16
helado soplo de noviembre en el cristal 13
y un vaso medio lleno de cansancio. 11
Te escribo por hacer algo más inútil aún 14
que pensar en silencio o imaginar tu voz, 14
o escuchar una música herida de recuerdos 16
o pedir al teléfono un absurdo milagro. 15
“Éste es el corrido del caballo blanco 13
que en un día domingo feliz arrancara”. 13
Éste es el corrido, pero nadie canta, 13
y un muerto con mi nombre, vestido con mis trajes, 14
me saluda y observa por los cuartos vacíos, 13
me mira en la distancia como si fuera un niño 16
y acaricia en sus dedos un rastro de ternura. 15
Sobre su frente inmóvil va cayendo tu nombre 15
y humedece sus labios una lluvia perdida. 14
Olor de soledad y humo de aniversario 14
mientras busco, dolorosamente trato de recordar 16
tus ojos insomnes con su vaho de mendigo, 14
devorando su luz, ahogando su locura. 14
Tus dos ojos como picos de presa que se clavan 15
y rasgan y desgarran la piel de nuestro amor. 12
Soplo de embriagado recuerdo, agria melancolía, 16
rescoldo que tu lengua aún enciende 11
en estas horas de strip-tease solitario 13
en que celebro en tu derrota todas las derrotas. 16
Un año después y tu pelo, tu largo pelo 13
ardiendo desbocado entre mis manos, 12
clavado para siempre en esta almohada, 14
recorriendo esta casa, sus rincones y puertas 14
como un viento insaciable que buscase su fin. 15
Un año después de ya no verte, 10
definitivamente talando en tu memoria, 15
qué real sigues siendo, qué difícil herirte. 13
La sosegada certidumbre de esta mesa en que escribo 19
puede tener la pasión estremecida de tu piel 15
y la ropa que el sillón desordena 11
puede ahora ocultar el temblor de tus pechos. 15
Sobre tu seco abierto y tus muslos de arena, 15
sobre tus manos ciegas que persiguen la noche, 14
qué triste es el cuchillo, qué aciaga la hoja. 15
Un muerto con mi nombre y mis uñas mordidas, 13
un cadáver grotesco, me dicta estas palabras, 15
me señala en los cuadros, en la pared manchada, 15
el destino de hoy, de este día cualquiera, 13
al borde de mi vida, al borde del invierno, 14
al borde de otro año que empieza con tu ausencia, 17
al borde de mis ojos y tu voz que ahora escucho. 16
Un año después de ya no verte, 10
mientras te escribo, odiando hasta la tinta, 14
en esta tarde de noviembre, olor de solitario y soledad, 19
helado soplo en el cristal vacío. Un muerto. 14

Análisis métrico

53 Versos
14.2 Media silábica
751 Sílabas totales