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LUGONARIO SENTIMENTAL 1

Autor del poema: Andrés Eloy Blanco
(Del libro inédito El mar y las cuatro estaciones) 16
Mitad llanero del llano, 8
mitad marino de Oriente, 9
yo tengo al mar impaciente 9
como una rienda en la mano. 10
Como esta tarde antillana 10
nos llegamos a querer, 7
ni nos quisimos ayer 7
ni nos querremos mañana. 8
Cuando llegamos se advierte 9
que por momentos se integra 9
sobre el mar la barca negra 9
que nos viene de la Muerte. 8
Palabra azul junto al mar, 9
tema que la mar entabla 8
con el alma que no habla 8
y que no cesa de hablar. 7
Timón del brazo convulso, 8
domesticado en mi mano, 9
que al flujo del Océano 8
rima el reflujo del pulso. 9
Nuestro silencio desata 8
el éxtasis de su bruma 8
en la mantilla de espuma 9
de la gran ola beata, 7
de la gran ola que reza 8
largamente en las orillas 9
y doblega de rodillas 7
la espuma de la cabeza. 9
Nuestro amor dialoga enfrente 10
de la gran curva marina 8
que echa sus olas de harina 10
en el horno del Poniente. 8
Y tu mirada desagua 7
junto a la piedra redonda 9
que cuando se va la onda 8
se quita su bata de agua. 9
Nuestro doble afán desmaya 9
en la aquiescencia benigna 9
de la mar que nos persigna 8
cuando se dobla en la playa. 9
Y estamos los dos vecinos 8
a la lección de confianza 8
que espiga un pan de labranza 10
sobre los verdes marinos. 8
Y a la de la piedra sola 8
que el libro de la marea 8
lustra, amarga y redondea 8
con sal y con golpe de ola. 8
Y a la del esoterismo 8
con que el mar, al refluir, 7
en arroyos de zafir 7
se desemboca en sí mismo. 9
Y a la de la pared trunca 8
que se iza, como la vela 9
de una antigua carabela 10
que se va y no se va nunca. 8
Y a la del día que pierde 7
su sol que ya se deshoja 8
y al caer la última hoja 8
se va en el minuto verde. 9
Y a la inquietud modernista 9
del uvero que interpreta 9
la retorcida prueba 7
del agua malabarista. 8
La sed de amor nos decora 9
todo el mar de una alma nuestra 11
y entre la noche siniestra 8
lo abrimos como una prora. 10
Al caracol gregoriano 8
das la voz de tu romanza 8
y la barquilla que danza 7
pautas al son de tu mano. 8
Y a la buenaza goleta 8
del traficante costero 8
la engalla mi afán poeta 9
de un humo filibustero. 9
El vaso del medio coco 8
nos da una esmeralda vieja 10
cuando el mar viene y se aleja 10
y en él se nos queda un poco. 9
Pensamos en que han quedado, 9
tras la batalla del día, 7
en la cáscara vacía 7
tres gotas de mar cansado. 8
Pensamos en el hechizo 8
de alguna ola viajera 9
que por la angosta ribera 9
se va, pero deja su rizo. 9
Y en el alto cocotero 8
y en la media fruta oscura 9
y en el mar que le asegura 9
para esta noche un lucero. 10
El claro mirar lo subes 8
al coco verde y lejano 8
que chupa por el verano 8
su coco de agua a las nubes. 10
Y me miras, con el susto 7
de un nuevo descubrimiento, 9
como una hoja que el viento 10
devuelve a su mismo arbusto. 10
La emoción de conocernos 9
tan iguales nos provoca 8
mirar por entre la boca 8
los cien modos de querernos. 8
Recordamos de repente, 8
como una gota lo haría 9
viendo otra gota que un día 9
corrió a su lado en la fuente. 10
Y en la hora del exceso, 8
con la noche tibia y sola, 8
no cabe entre beso y beso 9
la llegada de una ola. 9
Y al adorarnos de suerte 8
que todo el mundo se alegra, 10
sobre el mar la barca negra 9
se devuelve hacia la Muerte. 9

Análisis métrico

117 Versos
8.6 Media silábica
1002 Sílabas totales