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LÁGRIMA DOS

Autor del poema: Francisco Azuela Espinoza
Era un tren de fuego, 7
extraño, 3
legendario, 4
medidor del frío, 5
detenido en el sismo; 8
invierno viejo, 5
grande de tiempo, 5
cansado, 3
donde todos los olores 8
llevan el ritmo de una esencia desgastada. 15
Cómo llovía esa vez, 7
el Reconocedor se echó a dormir, 12
castigador de hierba, 7
cadáver recobrado en sus aptitudes, 13
manchador de agua. 6
Alguien dijo que la música de los caracoles era perpetua, 20
el eco, 3
cuerpo gemidor de almas. 8
La tierra se ha llenado de arrugas, 12
el agua hará su revolución, 10
visitadora de espacios. 9
El cántaro es un tiempo aglomerado de brujerías, 17
suspendido del aire, 7
abofeteador; 5
no hay vacío en el cántaro, 9
atrapador de los ruidos; 8
el día que el nicho sea abandonado por sus rumores, 17
¿quién podrá resistir la manifestación de 13
claves 2
aún no descifradas? 6
La filosofía se cientifíca con la nostalgia de otros 18
dolores, 3
vieja cárcel de hambre 7
donde el olor de flores dejó el camino del espíritu. 19
Si el frío viniera a la intensidad del fuego 15
y el Tren siguiera el murmullo de las quejas 13
como oidor de solitarios, 9
cuya única herencia en horas 11
depende del motor y el carbón de lumbre. 12
Si fuera recogiendo lo roto y llorado, 13
lo amargo, 4
lo infierno; 4
si recogiera la viudez de la gente, 12
de la tierra, 4
del polvo; 3
ceniza y pájaro carpintero ya fallecido, 15
el silbido de fuego llegaría a las ciudades de nieve 18
y el frío volvería a su antes. 9

Análisis métrico

48 Versos
9.2 Media silábica
443 Sílabas totales